‘Cuando un país grava nuestros productos a, digamos, 50 por ciento, y nosotros gravamos el mismo producto que entra a nuestro país a cero, no es ni justo ni inteligente’, apuntó el gobernante en su cuenta personal de la red social Twitter.
‘Pronto empezaremos los impuestos recíprocos para que cobremos lo mismo que nos cobran. 800 mil millones de dólares de déficit comercial. Sin elección’, agregó.
Antes de esos tuits, Trump, consideró que la industria nacional de acero está en mal estado, y ‘se debe proteger a los trabajadores norteamericanos’.
Si no tienes acero, no tienes un país, escribió el mandatario en la plataforma de microblogging.
También señaló que ‘cuando un país (Estados Unidos) está perdiendo miles de millones de dólares en el comercio con prácticamente todos los países con los cuales tiene negocios, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar’.
‘Por ejemplo, cuando perdemos 100 mil millones con un país concreto y se muestran satisfechos, ya no comerciamos más, y ganamos a lo grande. ÂíEs fácil!, agregó.
Estos comentarios del jefe de la Casa Blanca se produjeron un día después de que anunció que Estados Unidos impondrá la próxima semana aranceles a las importaciones de acero y aluminio de un 25 y 10 por ciento, respectivamente.
Durante una reunión en la Casa Blanca con ejecutivos de la industria siderúrgica, Trump prometió además la reconstrucción de cada uno de esos sectores. A su juicio, y como expresó previamente en Twitter, Estados Unidos ha recibido un trato injusto de otras naciones durante décadas.
Por primera vez en mucho tiempo estas importaciones tendrán protecciones, sostuvo el mandatario en el encuentro, que fue convocado, según informaciones de prensa, de manera apresurada después de horas de confusión sobre un posible anuncio al respecto.
Trump ordenó el año pasado al Departamento de Comercio que revisara el proceso para la adquisición de ambos metales, y tiene un plazo hasta el 11 y el 19 de abril para tomar una determinación sobre el acero y el aluminio, en ese orden.
Reportes periodísticos comentaron que cualquier acción para imponer aranceles probablemente aumentará las tensiones con los socios estadounidenses.
Los críticos de la decisión temen que otros países tomen represalias o utilicen la seguridad nacional como pretexto para imponer sus propias sanciones comerciales.
También argumentan que los castigos incrementarían los precios y perjudicarían a los fabricantes de automóviles estadounidenses y otras empresas que utilizan acero y aluminio.
Hasta el momento, divulgaron las fuentes, los temores de una creciente guerra comercial provocaron liquidaciones masivas en Wall Street, y también en Asia y Europa.
Junto a otras opciones, que incluyen diferentes tarifas a países específicos, el secretario norteamericano de Comercio, Wilbur Ross, sugirió a Trump imponer aranceles de 24 y 7,7 por ciento, en cada caso.






