Por Prensa Latina
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El sector empresarial de la República Dominicana manifestó hoy que su principal preocupación ante el impacto en el país de la crisis derivada del conflicto bélico en el Medio Oriente es el alza de los precios de los combustibles.
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), tras un segundo encuentro con la comisión designada por el presidente Luis Abinader para reunirse con diferentes sectores, explicó que la volatilidad del crudo representa el mayor desafío para la economía dominicana.
“Cada vez que avanza la crisis, el país tiene que adaptarse y ajustarse, porque son precios que no controlamos aquí”, señaló el dirigente empresarial a los medios al concluir la reunión.
En ese contexto, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, aseguró que el Gobierno aplica todas las medidas posibles para mitigar los efectos de la coyuntura internacional, aunque no ofreció detalles específicos del plan más allá de los subsidios a los combustibles y fertilizantes.
Por su parte, el sector privado expresó su respaldo a la gestión gubernamental en el manejo de las políticas monetarias y las medidas de contención, destacando que la economía nacional mantiene su dinamismo y una relativa estabilidad en los precios de la canasta básica.
“El sector privado tiene la confianza en el manejo de las finanzas públicas y de la política monetaria, y eso es un gran alivio. Tenemos la confianza de que saldremos airosos de esta crisis”, afirmó el representante empresarial.
Paliza, en tanto, valoró la coordinación entre sectores y resaltó el clima de cooperación nacional frente a la situación internacional. “Es un momento de unidad, de crear sinergias que nos ayuden a mantener nuestras metas”, expresó.
En la República Dominicana, la agresión de Estados Unidos a Irán se percibe de manera indirecta, principalmente por su impacto en el aumento de los precios de los combustibles y la posible subida de productos y servicios, según consultas de Prensa Latina con ciudadanos.
Aunque no se identifica una crisis interna, la población asocia la volatilidad del petróleo con un mayor costo de vida y cierta incertidumbre económica.
Al mismo tiempo, reconoce que la economía mantiene estabilidad y crecimiento, apoyada por subsidios a los combustibles, aunque persiste la preocupación de que una prolongación del conflicto limite la capacidad del Gobierno para sostener estas medidas de protección.
Aunque las autoridades sostienen que los precios de la canasta alimenticia se mantienen estables, una parte de la población percibe lo contrario, incluso desde antes del conflicto en Medio Oriente.
Ciudadanos consultados por este medio aseguran que productos básicos como el arroz, el pollo, los huevos, el aceite, además del café, los vegetales y las frutas registran aumentos progresivos en los últimos meses, lo que se refleja en el gasto diario de los hogares.
Por ejemplo, consumidores señalan que con el mismo presupuesto que antes cubría una compra semanal, hoy deben reducir cantidades o eliminar algunos productos esenciales.






