Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Mientras su más reciente chequeo médico asegura lo excelente de su condición, al menos 30 psiquiatras y otros especialistas en Estados Unidos creen hoy que el presidente Donald Trump estaría mentalmente incapacitado para ejercer su cargo.
Los psiquiatras y expertos en salud mental firmaron una declaración al respecto y advirtieron que la capacidad del mandatario para lanzar armas nucleares representa un peligro para el mundo.
Una publicación en la British Medical Journal (BMJ), una destacada revista médica conocida por su defensa de la medicina basada en la evidencia y por publicar investigaciones, revisiones clínicas y documentos de política sanitaria, señaló que el comportamiento de Trump este último año mostró «signos objetivamente observables de grave preocupación médica».
Citaron ejemplos de su «marcado deterioro en el funcionamiento cognitivo», «episodios de aparente somnolencia durante procedimientos públicos críticos», «juicio y control de impulsos gravemente deteriorados» y una «pérdida significativa de autocontrol».
También mencionaron «creencias grandiosas y delirantes, incluidas afirmaciones de infalibilidad e imágenes de sí mismo como el Papa, lo cual sugiere una misión divina».
A raíz de esas evaluaciones, los médicos exigieron la destitución de Trump de su cargo, argumentando que constituye un «peligro claro y presente» para el mundo.
Como en un momento lo fue el demócrata Joe Biden, ahora es Trump la persona de mayor edad en ser elegida para la presidencia de Estados Unidos.
Durante los vertiginosos poco más de 16 meses que lleva en la Casa Blanca en esta segunda presidencia, ordenó ataques en África, inició una campaña contra el presunto tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico; atacó sitios nucleares de Irán y luego desató una guerra a gran escala contra ese país con consecuencias aún imprevisibles.
Pero las inquietudes sobre la salud mental de Trump surgieron ya durante su primer mandato (2017-2021). En abril de 2017, se celebró una conferencia en la Universidad de Yale en la que un grupo de psiquiatras debatió al respecto y expresaron el “deber de advertir” sobre los riesgos que su estado de salud representaba.
Aunque pareciera tremendista, Bandy Lee —entonces profesora clínica adjunta de la Facultad de Medicina de Yale y organizadora de la conferencia— afirmó que tenían “la obligación de hablar sobre los problemas de salud mental de Donald Trump, ya que muchas vidas, e incluso nuestra supervivencia como especie, podrían estar en juego”.
Indicó que Trump manifestaba síntomas de trastornos mentales, tiene una gran necesidad de adulación y se enfurece si la realidad no satisface sus necesidades.






