Por Prensa Latina
Naciones Unidas, NACIONES UNIDAS.- República Dominicana llamó en Naciones Unidas a fortalecer la cooperación regional para enfrentar el ascenso del nivel del mar y proteger a las comunidades costeras del Caribe, sus medios de vida y su patrimonio cultural, trascendió hoy.
Al intervenir en una sesión de la IV Cumbre sobre Movilidad Climática, el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, advirtió que ningún país caribeño puede responder de manera aislada a los efectos de un fenómeno que trasciende las fronteras.
El funcionario reclamó mayor financiamiento para la adaptación, planificación basada en datos, reducción del riesgo, cooperación regional y mecanismos para anticipar posibles desplazamientos de población.
República Dominicana, como pequeño Estado insular en desarrollo con más de mil 500 kilómetros de costa, presenta una elevada exposición a los impactos del aumento del nivel del mar, que incluyen erosión, inundaciones, intrusión salina y deterioro de ecosistemas costeros, de acuerdo con la exposición de Puig.
Puntualizó que más de nueve mil pescadores y sus familias dependen de arrecifes coralinos cuya degradación reduce la protección natural frente al oleaje y puede afectar empleos, ingresos y seguridad alimentaria.
También citó registros nacionales según los cuales más de 79 mil personas fueron desplazadas por desastres en República Dominicana entre 2017 y 2022.
Advirtió que, a diferencia de los fenómenos de aparición súbita, el ascenso del nivel del mar puede modificar gradualmente las condiciones de habitabilidad y las oportunidades económicas de las comunidades.
En el ámbito regional, Puig mencionó un modelo de movilidad climática para el Gran Caribe que estima que unos 8,2 millones de personas podrían reubicarse de manera permanente para 2050 como consecuencia de los impactos económicos del cambio climático.
Su intervención tuvo lugar un día después de que la Asamblea General de la ONU celebrara una reunión de alto nivel sobre las amenazas derivadas del ascenso del nivel del mar y adoptara una declaración política orientada a impulsar respuestas coordinadas y financiadas.
El documento internacional reconoce entre los efectos del fenómeno la erosión costera, las inundaciones y la intrusión salina, además de sus repercusiones sobre infraestructura, turismo, pesca, seguridad alimentaria, cultura y patrimonio.
La participación dominicana ocurrió durante la semana de alto nivel del 81 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU que reúne en Nueva York a delegaciones de los Estados miembros para abordar asuntos de alcance global.






