Por Prensa Latina
Ginebra, SUIZA.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) exhortó hoy a los Estados miembros a cumplir con los compromisos de financiamiento para lograr las metas dirigidas a la protección del planeta y la supervivencia de la especie humana.
La iniciativa mundial 30×30, un pacto por la naturaleza que fue firmado por cerca de 200 países y territorios, fijó 23 objetivos para detener y revertir la pérdida de biodiversidad de aquí a 2030.
Entre ellos figuran reducir la contaminación, proteger a las especies amenazadas y conservar el 30 por ciento de la superficie terrestre y de los océanos del planeta.
El informe de la ONU divulgado aquí concluyó que las políticas gubernamentales son insuficientes para alcanzar el objetivo estrella de biodiversidad de la iniciativa 30×30.
Los compromisos de los gobiernos solo cubrirían, en conjunto, el 27 por ciento de la tierra y las aguas interiores a finales de esta década si se aplicaran íntegramente, y, en el caso de los océanos, la cifra sería apenas del 12 por ciento.
«La falta de financiación se ha identificado como un obstáculo clave para lograr las metas de biodiversidad», subraya el documento.
En tal sentido, Sue Lieberman, una directiva de la Wildlife Conservation Society, expresó: «la biodiversidad está en crisis. Las especies están desapareciendo y los ecosistemas se están colapsando. Los gobiernos y todos los actores deben entender que invertir en la naturaleza no es un lujo, es la clave misma de nuestra supervivencia».
De acuerdo con un borrador de revisión del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, los gobiernos deben ir más allá de repetir promesas y acordar acciones concretas.
El documento plantea que los objetivos de 2030 siguen siendo alcanzables, pero solo si se producen cambios significativos.
“Esto incluye reducir los incentivos a sectores políticamente sensibles como la agricultura y la producción de combustibles fósiles, ámbitos en los que hasta ahora los gobiernos avanzaron muy poco”, señala el texto.
El dinero es uno de los principales obstáculos para lograr los objetivos de biodiversidad y se prevé que sea una fuente de tensión en la COP17.
Los países van por detrás del compromiso de movilizar 200 mil millones de dólares al año para la biodiversidad de aquí a 2030 procedentes de fuentes públicas y privadas, incluidos 30 mil millones de dólares anuales en financiación internacional para las naciones en desarrollo.
Los Estados con mayores riquezas están sometidos a presión para cubrir ese déficit, pero afrontan sus propios problemas presupuestarios, lo que convierte el asunto en especialmente delicado en términos políticos.
En un momento en que las tensiones geopolíticas ponen bajo presión la cooperación multilateral, es aún más importante demostrar al mundo que los responsables políticos pueden seguir unidos en la lucha por la supervivencia de la vida en la Tierra, concluye el documento.






