Por Prensa Latina
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- República Dominicana prevé ampliar la capacidad de almacenamiento de electricidad mediante baterías para acompañar el crecimiento de la generación renovable y facilitar la incorporación de instalaciones solares y eólicas, trascendió hoy.
El plan contempla unos 160 megavatios (MW) de respaldo vinculados a proyectos de generación ya autorizados, gestiones para incorporar otros 600 MW y una posible contratación adicional de 200 MW, según informó el viceministro de Energía, Ricardo Guerrero.
El funcionario explicó, durante la XI Semana de la Energía 2026, celebrada en Santo Domingo, que los nuevos planes deberán incluir sistemas de baterías, conocidos como BESS (siglas en inglés de sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías).
En una licitación recientemente concluida, el Estado autorizó la contratación de 325 MW de generación limpia. Las condiciones establecen que cada proyecto incorpore una capacidad de almacenamiento equivalente al 50 por ciento de su potencia durante cuatro horas, lo que supone unos 162,5 MW en baterías.
A esa iniciativa se suman las gestiones de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) para adicionar sistemas de reserva por 600 MW a instalaciones renovables existentes. Las autoridades también evalúan contratar otros 200 MW bajo condiciones similares.
Guerrero señaló que existen concesiones otorgadas a iniciativas que incluyen almacenamiento, aunque sus promotores todavía deben completar el cierre financiero.
Los volúmenes anunciados corresponden a procesos en diferentes fases y no equivalen necesariamente a instalaciones que ya se encuentran operativas.
La expansión de estos sistemas responde al aumento de la generación solar y eólica en República Dominicana. De acuerdo con los datos ofrecidos por Guerrero, la capacidad instalada y conectada a las redes pasó de 555 MW en 2020 a unos 2.260 MW en 2026.
El almacenamiento mediante baterías permite conservar electricidad para utilizarla posteriormente, lo que contribuye a gestionar las variaciones de la generación solar y eólica y a mejorar la disponibilidad cuando disminuye la producción de esas fuentes.






