Por Prensa Latina
Washington, EEUU.- Los demócratas continúan ampliando hoy su ventaja en el Congreso de Estados Unidos tras la estrepitosa caída de los republicanos en las elecciones de mitad de mandato, celebradas este 3 de noviembre.
Si en 2024 los del partido del presidente Donald Trump se hicieron con el control del Capitolio en ambas cámaras con una ajustada mayoría, ahora los demócratas han logrado desbancarlos con números que no dan lugar a dudas.
El martes electoral se cumplieron los pronósticos. La Cámara de Representantes se pintó de azul. El conteo no ha concluido, pero ya capitaliza 231 escaños de los 435 con que cuenta ese órgano del legislativo. Para la mayoría solo necesitaban agenciarse 218 puestos.
Por su parte, en el Senado los demócratas ampliaron a 54 asientos de 100. Les voltearon siete butacas a los republicanos. Requerían 51 escaños para la mayoría.
Una de las contiendas más seguidas e impactantes para la Cámara Alta fue la de James Talarico en Texas al imponerse al polémico candidato de Trump, Ken Paxton, con una diferencia notable y que acabó con tres décadas de dominio republicano.
Talarico comparó su campaña y victoria con la historia bíblica de David y Goliat. «David no era tan grande ni tan fuerte como Goliat. No tenía tantas armas, pero tenía esperanza. Tenía fe y tenía una honda. Ustedes fueron mi honda. Gracias, gracias. El pueblo de Texas fue mi honda. Y esta noche, sí, esta noche, hemos derrotado a Goliat», dijo en un emotivo discurso en Austin.
También fue muy seguida la contienda de Abdul El-Sayed, quien ganó de manera contundente su puesto al Senado federal por Michigan, tras derrotar al republicano Mike Rogers y convertirse en el primer estadounidense musulmán elegido para la Cámara Alta.
El-Sayed, médico y exdirector de los departamentos de salud de Detroit y del condado de Wayne, se impuso claramente con más del 52 por ciento de los votos a Rogers, el excongresista respaldado por el presidente Trump, que se quedó por debajo del 48, en un estado clave que en 2024 lo obtuvo el actual gobernante por un estrecho margen.
Este cambio en la correlación de fuerzas no resultó una sorpresa. El ciclo de elecciones de mitad de mandato suele ser difícil para el partido que controla la Casa Blanca y para el presidente en ejercicio; una tendencia que este año se vio agravada por la volatilidad económica con centro en el alto costo de la vida, pese a las promesas de «era dorada» de Trump.
Sobre lo que se avecina en Washington con el nuevo Congreso, Trump anticipó en una entrevista con CBS News un «tengo el poder supremo: se llama ‘veto’» y advirtió que lo aplicará de ser necesario.






