Por Prensa Latina
Buenos Aires, ARGENTINA.- El descalabro de Donald Trump en las elecciones la víspera en Estados Unidos genera hoy pesadumbre en la Casa Rosada, cuyos funcionarios admiten que esa derrota fue peor de lo esperado.
En cambio, en predios opositores ven con satisfacción el fracaso electoral del político a quien el presidente Javier Milei ve como su gran aliado, y que, de hecho, lo salvó de idénticos comicios legislativos en octubre pasado.
La expresidenta Cristina Fernández celebró la derrota de Trump ante un Partido Demócrata que se impuso por amplia mayoría y le arrebató a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso, incluso ganando en estados en los que no triunfaba en décadas. Por ejemplo, en Kansas es la primera vez desde 1932 que se impone un senador demócrata.
Cuando restan dos escaños aún por asignar los demócratas dominan la Cámara alta 54 a 44; la baja, 228 a 139 (todavía restan comicios por definirse), y políticos del bando azul controlan hoy 28 gobernaciones estatales por 20 los rojos.
“Beautiful morning!!!”, escribió la exdignataria en la red social X, broma abierta a Trump, aunque tiene su componente local, dado el explícito apoyo del mandatario Milei al estadounidense, mientras se profundiza la política de alineamiento extremo a Washington en la política económica y la entrega de recursos estratégicos, señala el diario Página 12.
Hasta el momento, con el presidente, su hermana Karina y el canciller (Pablo Quirno) de viaje a España, la Casa Rosada no ha hecho declaración pública sobre el acontecimiento que recorre el mundo, aunque según el diario La Nación funcionarios aseguran que no habrá cambios y que tendrán respaldo financiero para la reelección de Milei en 2027.
La Nación cita a un funcionario sin nombrar que el resultado electoral en Estados Unidos “fue peor de lo esperado”. En días previos asumían una posible victoria demócrata, aunque no preveían derrotas en distritos históricamente republicanos, como Texas, Kansas y Carolina del Norte.
Cristina Fernández aseguró días atrás en una entrevista al diario estadounidense The Washington Post que Trump perdería las elecciones. “Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, vaticinó. Y así fue.
Hoy, es una realidad que los votantes norteamericanos infligieron un duro castigo al gran castigador, derrotando a sus candidatos favoritos en estados claves e imponiendo límites a su poder político.
Trump ya no contará con las mismas condiciones que tuvo en los últimos dos años, cuando desplegó un enorme predominio político, y es previsible que tendrá forzosamente consecuencias en el mundo y en Argentina, sugieren varios medios aquí.
“Por lo pronto, Javier Milei perdió a su amigo más cercano y más poderoso en el mundo: toca suponer que el mandatario norteamericano, convertido desde anoche en un pato cojo, ya no contará con las mismas condiciones que tuvo en los últimos dos años, cuando desplegó un enorme predominio político”, analiza La Nación.
En el caso argentino, no se trata solo de imaginar a un líder norteamericano más debilitado en el momento en el que Milei deba rendir cuentas en las urnas el año próximo. El resultado de ese examen marcará la reelección −o no− del actual presidente argentino, resume ese periódico que responde a la derecha argentina.






