Según una investigación de la organización Coalición de ONG por la infancia divulgada por medios de prensa de esta nación, esos niveles mostrados son altos y aclaran que la violencia y los castigos no educan sino que reproducen la violencia.
Asimismo, señala que ‘por el contrario impide la internalización de las normas y enseñan a complacer a los demás para evitar ser agredido’.
La representante de la Coalición, Raydiris Cruz, destacó que el castigo corporal y emocional es una violación al derecho a la protección de los niños que afecta su dignidad y el ejercicio de otros derechos.
‘El castigo pone en riesgo la vida, la integridad física, así como el adecuado desarrollo afectivo-cognitivo del menor’, agregó.
Finalmente manifestó que el castigo corporal es conexo y aumenta la vulnerabilidad frente a otros tipos de violencia, como abuso y explotación sexual, incesto, trabajo infantil y situación de calle.






