Pareciera que ese proyecto de Ley solo regula el tema de las elecciones primarias de los partidos, nada más alejado de la realidad, pero sin dudas es el punto más álgido, el más discutido y aquel el cual puede trabar el buen desenvolvimiento del proceso.
Hace apenas unos días este proyecto fue aprobado en primera lectura por el Senado de la República Dominicana, votación donde la ley recibió la anuencia de 24 senadores de los 31 que componen esa cámara pues hubo siete ausencias durante el acto de votar.
Si como todo parece indicar, este miércoles los senadores aprueban definitivamente el proyecto, este pasará de inmediato a la Cámara de Diputados, lugar donde puede complicarse una vez más la situación.
Según conocedores del tema, las opiniones en cuanto a las primarias están muy divididas y el consenso no abunda, comenzando por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) donde se dice ‘los ánimos están muy caldeados’.
Sin embargo, recientemente el secretario de Asuntos Jurídicos del PLD, Radhamés Jiménez, dijo que su organización llegaría a un acuerdo satisfactorio en relación con las primarias.
Jiménez resaltó la amplia vocación del liderazgo de su partido al consenso y dijo que este descansa sobre dos personas inteligentes y con sentido de la historia como el presidente del PLD, Leonel Fernández, y el de la República, Danilo Medina.
‘Ellos saben los esfuerzos que ha realizado el PLD, como ente partidario, para enrumbar este país por el sendero del desarrollo y el progreso y sobre todo el camino del fortalecimiento institucional’, enfatizó el también miembro del Comité Político.
Señaló ‘se tendrá que llegar a un punto de avenencia en el cual se llame a un gran diálogo a la sociedad y los demás partidos políticos y así limar esas y otras diferencias’.
Pero aunque el PLD se ponga de acuerdo, las diferentes fuerzas políticas de este país tienen un fuego cruzado sobre el tema que no dejan ver con claridad el futuro pues están vinculados en los criterios contrapuestos los diferentes partidos, asociaciones, grupos importantes en la sociedad y hasta la Iglesia Católica.
Un ejemplo lo podemos apreciar en el Partido Revolucionario Moderno (PRM) quien afirmó que su bloque de diputados está unido contra el proyecto de ley pues afirman las primarias abiertas violan la Constitución de la República.
Por otra parte, observamos a un miembro del comité político del PLD, como Carlos Amarante, exhortar a los diputados a aprobar la norma como hicieron los senadores, porque esta modalidad ‘es la salvación de los partidos políticos porque lo contrario es perpetuar las mañas, fraudes y manipulaciones que generan violencia en los procesos’.
Sin tener una bola de cristal en las manos, el panorama luce complicado cuando la votación pase a la Cámara donde todo apunta 97 diputados están a favor y 93 en contra, por lo tanto, para aprobarse tendría que haber un pacto el cual permita alcanzar las dos terceras partes de los 190 diputados del Congreso.
Al oficialismo, le restarían unos 30 votos más para aprobarla, tendrían que obtenerlos dentro del bloque de diputados partidarios de la primarias cerradas donde están unos 30 del PLD, 50 del Partido Revolucionario Moderno, 10 del Reformista Social Cristiano, uno del Quisqueyano Demócrata Cristiano, uno del Frente Amplio y uno de Alianza País.
Se impone seguir de cerca este proceso y recordar que no solo está em juego el tema de las elecciones primarias, la incluye cosas tan importantes como el aumento en la cuota de la mujer de un 33 por ciento a un 40 así como una cuota para l juventud.
También aborda el financiamiento público y privado para los partidos políticos, donde se plantea no debe exceder el uno por ciento del monto total que reciba el partido con mayor financiamiento en un período de cuatro años, entre otros importantes aspectos.
La opinión pública dominicana espera por las decisiones de su Congreso cuando se acerca a pasos agigantados el proceso electoral de 2020 y además, no son pocos los que desean saber si las primarias resultan la mejor opción para la nación y sobre todo su legalidad tan cuestionada últimamente.






